martes, 24 de noviembre de 2009

REFLEXION SOBRE ÀMARSE A SI MISMO

ÀMATE A TI MISMO

---La autoestima esta de moda. Todo el mundo habla de amarse a uno mismo, de que tenemos que amarnos primero para poder amar a otros, de que la autoestima es el pilar del desarrollo humano. Sin embargo, si me quedó claro, no nos conocemos, así que, no podemos amarnos. ¿Estoy en lo correcto?

---Seria más acertado decir que hay que dejar de odiarse. La mayoría de la gente no solo no se ama, si no que se odia.

---Siempre estamos juzgándonos y criticándonos, tratando de cambiar, de mejorar, de ser diferente.

---El primer paso del desarrollo humano no es la autoestima, es la aceptación.

---Y ¿Por qué es tan difícil aceptarnos?

---No puedes aceptarte por que tienes una imagen falsa de ti mismo y no te das cuenta de que esa imagen ideal de “lo que deberías ser” también te ha sido impuesta por otros. Por eso siempre te criticas, por eso siempre te juzgas, por eso no te respetas. Buscas desesperado superarte, ser mejor, sin darte cuenta que es una absoluta estupidez. No puedes superarte, ni necesitas hacerlo. No puedes ser mejor ni necesitas serlo.

---Es como siempre estar en contra de uno mismo

---Eso, desde que naciste te han puesto en contra de ti mismo y te han enseñado a alejarte de tu ser, a buscar lo que necesitas en el lugar equivocado.

---Pero… ¿Quién? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Para que? --- pregunte entre molesto, sarcástico y realmente intrigado ---. Suena como una conspiración.

---¿Quién? Tus padres, tus maestros, tus líderes religiosos y políticos.
¿Cómo? Haciéndote creer que estas incompleto, que necesitas perfeccionarte, que hay algo mal en ti, en tu naturaleza, en tu sexo. Haciéndote creer que tienes que llegar a ser alguien en la vida, que tienes grandes cosas a lograr, que tienes que comprar lo que te venden.
¿Por qué? Por ignorancia, por inercia, por inconciencia.
¿para que? Para mantener el estado de las cosas a como de lugar.
Y no --- dijo por fin ---, no es una conspiración por que ellos mismos son parte del proceso.

---¡Uffff! Espera un momento, es demasiada información para mi, dame uno de esos ejemplos claros que acostumbras.

---Muy bien, aquí esta: 
Un nene llega a este mundo perfecto, absolutamente perfecto. Lleno de posibilidades, dones, virtudes y belleza.
Sus padres, quienes quieren que sea una “buena persona”, le empiezan a educar, lo que, en esta sociedad, quiere decir: condicionar, comparar, reprimir, manipular.
Le hacen ver que tiene que ser “compartido”, es decir, que tiene que prestar sus cosas aunque no quiera hacerlo; lo hacen ver que tiene que ser “bueno”, es decir, que tiene que poner los intereses de los otros antes que los suyos; le hacen ver que tiene que ser “humilde”, es decir, que no debe sentirse ni hablar bien de él mismo.
Con las mejores intenciones le dicen que si quiere ser alguien en la vida tiene que estudiar y triunfar. El niño deduce “Si tengo que llegar a ser alguien, es que ahora mismo no soy nadie en lo absoluto”.

---No puede ser tan malo. Lo pones como si fuera un campo de concentración.

---Te voy a recordar algunas de las freces con las que se creo tu personalidad:
“eres un inútil”
“eres un bueno para nada”
“nunca lograras nada en la vida”
“¿Por qué no eres como tu hermano que es estudioso?”
“algo debo estar pagando para tener un hijo como tu”
“¿eres tonto o que?”
“déjate de ahí te vas a quedar idiota”
“esta es mi casa y si no te gusta largarte”
“por que soy tu madre, por eso”…

---Esta bien, esta bien, admito que fue bastante violento…

---Así fuimos educados: con amor condicionado, sarcasmo, amenazas, críticas, advertencias y profecías de fracaso.

---¿Profecías de fracaso? ¿Cómo es eso?

---Tus padres te repitieron “para motivarte” que nunca lograrías nada en la vida, que así no llegarías a ninguna parte, que eras un bueno para nada; todo eso es lo que se espera de ti. Esas son tus expectativas.

---¡Vaya forma de motivarme!

---Imagina por un momento que te empieza a ir bien en la vida y empiezas a lograr tus objetivos. En tu mente inconsciente suena una alarme que dice “Alto, ¡estás haciendo quedar mal a tus padres! Los estas haciendo quedar como mentirosos”.

Y supongo que si tus padres no lograron nada en la vida, sientes también culpa por superarlos. ¿Verdad?

---Claro, incluso detrás de tu propio nombre hay un momento de expectativas ocultas. Si te llamaron como tu abuelo o como tu mama, es que esperaban que fueras como ellos.

---Sigo con mi ejemplo.
Al llegar a la adolescencia, esta persona ya tiene una imagen de si misma deformada y disminuida. Su belleza original ha sido cubierta con inseguridades, sus capacidades están ya cubiertas con traumas y complejos. El amor propio, natural en todos los bebes, ha sido transformado en auto-desprecio, en la certeza de que tiene que “luchar” para ser alguien importante, que tiene que demostrarle al mundo su valía, que tiene que pelear para seguir adelante.

---Hablas de casos especiales, en los que los padres no hacen un buen trabajo…

---¡Hablo de todos nosotros! --- me contesto alzando la voz ---. Nuestros pobres padres nos transmitieron sus miedos, sus inseguridades, sus expectativas, sus conceptos equivocados de la vida. Cargaron en nosotros sus sueños fallidos, sus rencores, sus creencias limitantes.

---No tenían opción. No eran concientes de lo que hacían.

---Así es… ¿puedo seguir con mi ejemplo?

---Sigue por favor…

---Nuestro pequeño amiguito asiste al catecismo, sitiándose mal acerca de si mismo, cargando un costa de conceptos equivocados de el y de la vida y ¿Qué es lo que aprende ahí?
Que nació manchado por el pecado original: un pecado que el no cometió.
Que polvo es y en polvo se convertirá.
Que es un pecador.
Que su sexualidad y la energía que le mueve es sucia y pecaminosa.
Que nada bueno puede salir del hombre
Que tiene que ser salvado de el mismo
Aprende que alguien murió por su culpa, por su culpa, por su gran culpa.
Lo llenan de miedos sobre el infierno y sus motivos para ser buenos están después de la muerte, en el paraíso.
Le dan un montón de reglas que el no eligió, que no salieron de su conciencia o de su corazón. Las sigue por miedo, por que alguien dijo.

---Espera, dame un momento. Cuando hablas así de conceptos religiosos siento mucho miedo

---¡Claro que tienes miedo! Eso es parte de la forma en que fuiste programado. Se te inculco un miedo terrible a cuestionar las creencias religiosas. ¡Te dijeron que eso también es pecado!

---¿Y no es pecado?

---¿Tu que crees?

---No se… me siento…

---Sigamos.

Digamos que nuestro héroe llega a ser un adulto común y corriente, es decir, inseguro de si mismo, con un concepto deplorable, reprimido en su sexualidad y su alegría de vivir y lleno de miedos y dudas. En estas condiciones busca desesperado, algo que le haga sentirse bien, que le haga sentir valioso, digno de ser amado.

---No, no, no. Eso lo creo de mí, que siempre me sentí mal. De otros que es claro que tienen traumas de su infancia pero ¿¿¿De todos???

---Todos se sienten así,  to-dos.

---¿Mi hermano que es todo un triunfador?

---Tu hermano también. Los que aparentan no sentirse así están compensando, es decir, que calman su angustia con algo que es socialmente aceptado. ¿Por qué crees que tu hermano trabaja dieciséis horas diarias, seis días a la semana? ¿Por qué se siente feliz e lo que el es?

---No supongo que no

---Su trabajo es lo que le da un efímero sentimiento de valía


---¿Seguimos?


---Esta necesidad tan grande de aceptación de reconocimiento, de amor. Es aprovechada por otros:
¿Qué es lo que te hará sentir bien acerca de ti mismo? El automóvil que yo vendo
¿Qué es lo que te hará sentir hermoso? La ropa, los perfumes y los accesorios que yo ofrezco.
¿Te abruma sentirte deprimido? Yo tengo la solución: Bacardi, Corona, Johnny Malker.
¿Te sientes rechazado? Mi tarjeta de crédito es “la llave del mundo”. ¿Quieres ser alguien en la vida? Cursos de computación, de ingles.
¿Atrapado? Ven al mundo Malboro

---¿Y nadie se da cuenta de la manipulación?

---Están tan acostumbrados que ya no notan la falta de respeto y el insulto a su inteligencia, están tan idiotizados que se lo tragan todo.

---Claro que no. No puede ser.

---Basta de ver televisión un rato para saber que tengo razón. Todo lo que venden esta relacionado con tus sentimientos de baja autoestima y necesidad de amor.

---Me niego a creerlo todavía

---Puedes negarlo todo lo que quieras pero, estas muerto de hambre… hambre de reconocimiento, de aceptación, de amor. Vas por la vida haciendo circo, maroma y teatro solo para conseguir que otros te vean, te reconozcan, te admiren, te respeten, te quieran. Buscas en otros algo que no pueden darte porque no lo tienen ellos mismos y, si de pura casualidad, alguien es capaz de dártelo, no puedes recibirlo. No te sientes merecedor, no te sientes digno de ser amado, respetado, reconocido.
Publicar un comentario

AVISO LEGAL: Todo el material publicado o reproducido en este sitio web tiene como único fin difundir conocimiento y valores culturales. Bajo ningún concepto persiguen fines lucrativos, prohibiéndose expresamente su copiado para uso comercial. Solo se reproduce material al que es posible acceder de manera libre, pública y gratuita en distintos blogs, webs, sitios y lugares de Internet. Si algún autor o compositor, representante legal o sus derechos habientes considera que la exposición de algún material en particular afecta sus derechos de autor, rogamos comunicárnoslo a fin de proceder a su retiro.